Videojuegos ya se clasifican en las adicciones conductuales│

in Tijuana

La adicción a los videojuegos ya está siendo catalogada dentro de las conductuales, como ludopatía o adicción a apostar

La adicción a los videojuegos ya está siendo catalogada dentro de las conductuales, como ludopatía o adicción a apostar, y está a la espera de un diagnóstico, informó el médico especialista del Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C., Dr. Héctor Paredes.

“Actualmente se está viviendo lo que es una situación relacionada con los videojuegos o el juego en línea, en el cual cada vez se están describiendo más conductas en las cuales el joven debido al tiempo que le dedica a la práctica de estas actividades va a perdiendo algunas otras como es el acudir a la escuela, el perder actividades con sus compañeros, con la pareja o inclusive laborales”, comentó.PUBLICIDAD

Aunque esta condición puede afectar a cualquier persona sin importar su edad, la mayoría de la literatura y estudios están siendo dirigidos hacia adolescentes quienes pueden ser más susceptibles.

“Actualmente tenemos una problemática que va incrementándose con algunas modalidades, hay algunos programas o juegos en los cuales son en línea y permiten esta interacción masiva en donde de pronto son 100 jugadores de inicio y van haciendo una comunidad, en donde están incluidos los shooters o juegos de disparo y juegos de estrategia en donde las personas se van involucrando más”, detalló.

Los juegos que han sido más estudiados son Fortnite, Minecraft, Candy Crush y Pokémon Go, indicó Paredes y no están limitados a una consola frente al televisor o una computadora, sino también a móviles y tabletas.

“Cuando nosotros tenemos algunas conductas como puede ser el jugar videojuegos vamos a tener estas activaciones en nuestro cerebro que nos da como un reforzador similar a cuando uno usa una substancia que provoca una adicción”, indicó. 

Asimismo, el doctor dijo que los padres de familia deben estar atentos al comportamiento de sus hijos y hacerles saber que están pasando demasiado tiempo jugando, ya que inicialmente pudiera parecer normal pasar mucho tiempo sumergido en un juego.

“Si yo tengo a un hijo que al inicio jugaba una o dos horas y de pronto ya empieza a jugar tres, cuatro o cinco horas, que el joven deje de comer por estar jugando, que deje de dormir adecuadamente, que el rendimiento académico vaya disminuyendo por no dormir ni comer bien. Si mi hijo antes hacia actividades conmigo en familia y ya no las hace por el videojuego son esos foco de alarma”, concluyó.

Uniradio

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