Members of a church group hand out breakfast to migrants, outside the sports complex where authorities had stopped offering food and other services in a bid to get the migrants to move to a new shelter further from the U.S. border, in Tijuana, Mexico, Saturday, Dec. 1, 2018. By Saturday afternoon, most of the thousands of migrants who had been camped out at the sports complex had agreed to move to the new, more distant shelter. Others decided to try their luck camping in the street near the former shelter or look for their own accommodation.(AP Photo/Rebecca Blackwell)

«Amor con amor se paga.»

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Por: Rodrigo Medeles

Llegaron huyendo del hambre, y hoy dan de comer a los màs desamparados. ‘Contra viento y marea’, este grupo de jóvenes centroamericanos decidieron montar por medios propios, un comedor para asistir a otros migrantes y a los mexicanos que lo necesiten en Tijuana.

TIJUANA, México. – Volvió a ocurrir otra vez. Venga de donde venga, y sufra lo que sufra, el ser humano nunca dejarà de ser agradecido.

Así lo acaban de confirmar 10 jóvenes centroamericanos, que desinteresadamente de lunes a viernes, se reúnen por las mañanas en un local ubicado en la calle Primera, en la Zona Norte de la ciudad de Tijuana.

Su misión: preparar comida y bebidas naturales para los nuevos migrantes que llegan, y para mexicanos en situación de calle.

Desde bien temprano, estos chicos seleccionan y lavan los alimentos, y entre todos se distribuyen las tareas para tener todo listo cuando lleguen sus invitados. Uno de estos hermanos centroamericanos, quien prefirió ocultar su nombre solo por seguridad, comenta que su objetivo, y el de sus compañeros, es que las personas que entren «se sientan como en casa y que todos disfruten» lo que les ofrecemos.

‘Contra Viento y Marea’, nombre del comedor comunitario surgido con la llegada a Tijuana de las caravanas migrantes, se consolidó unos meses después, en febrero de este año, luego de que este grupo de jóvenes decidiera quedarse en la ciudad mexicana por las restricciones a las solicitudes de asilo impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

Los agradecidos jóvenes cuentan que llegaron a esta ciudad fronteriza en noviembre de 2018; con el sueño de cruzar a Estados Unidos. Venían huyendo de las amenazas de las pandillas, el hambre y la pobreza de sus países de origen: Honduras y El Salvador.

Se conocieron en el camino y se hicieron amigos mientras compartían hambre, lluvias, frío y el rechazo de una pequeña parte de la sociedad mexicana durante todo su trayecto.

Cuando se dieron cuenta de que no podían cruzar al país vecino, como habían soñado, se convencieron de que su misión en la vida era retribuir toda la ayuda que recibieron durante su período de tránsito y estancia en la ciudad.

“No teníamos pensado quedarnos en Tijuana, pero ya que estábamos aquí, pensamos que lo mejor sería retribuir algo de todo lo bueno que nos dieron, porque sabíamos que seguían llegando personas y que llegarían más”, cuenta uno de ellos.

En el comedor tienen dos turnos de entrega durante toda la semana; para el almuerzo, de 12:00pm a 2:30pm, sirven alrededor de 100 platillos y, por las tardes, de 5:00pm a 6:30pm, ofrecen alrededor de 150 platillos, un promedio de 250 personas a las que alimentan diariamente.

“Lo pensamos como una forma de retribuir un poco y seguir ayudando a quienes siguen llegando a esta ciudad con la ilusión de poder cruzar hacia Estados Unidos, sobre todo porque sabemos lo que se sufre en el camino y porque la comida no se le debe negar nunca a nadie”, nos explica uno de ellos.


Los alimentos los consiguen a través de donativos de personas que desinteresadamente les brindan recursos o en especie, y mediante convenios con mercados, los diez jóvenes trabajan como voluntarios y entre todos se organizan para aportar. Todos cocinan, todos sirven y todos limpian.

“La comida es para todos sin importar de que estado o país vienen, incluso si son personas que viven en la calle o cualquiera que llegue pidiendo ayuda, nosotros se las damos, a veces el comedor está cerrado y nos tocan, aún así no les negamos una comida”.


Además del comedor, en el espacio cuentan con una bodega para recibir donativos también en especie como medicamentos, pañales, toallas femeninas y equipos de limpieza, los cuales donan también en paquetes para quienes los soliciten.

“Así como a nosotros nos ayudaron, queremos seguir ayudando, porque sabemos que es difícil, es muy complicado, nosotros vimos el sufrimiento de muchos en el camino y cuando llegamos aquí lo único que queríamos es tranquilidad, sentir un poco de paz», añade.


El proyecto cuenta con una página de Facebook para tener contacto y recibir donativos que se encuentra como ‘Contra viento y marea comedor’ y con una web para recaudar fondos para el mismo.

Pagina de Facebook: https://www.facebook.com/contravientoymareacomedor/

Web para recaudar fondos:

https://www.gofundme.com/f/migrant-organizers-of-tijuana-need-housing

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